Leamos, brindemos, vivamos

El mensaje reseñado por la UNESCO para este 2019 es «Los libros también son una forma de expresión cultural que se transmite a través de y como parte de un idioma elegido. Cada publicación se crea en un idioma distinto y está destinada a una audiencia de lectura específica del idioma. Así, un libro se escribe, se produce, se intercambia, se usa y es apreciado en un entorno lingüístico y cultural dado.».

Este año le dedicamos varias dinámicas a esta celebración en el centro. Tras haber hecho un recorrido por la historia de la literatura y la lectura de varios textos, nuestros mayores se animaron a escribir ellos mismos un texto.

La participación de cada uno de ellos era fundamental. Se pudo ver una preciosa cooperación grupal. Cada uno de ellos contribuía con un leve fragmento e improvisando iban dándole forma a la historia en ese mismo momento, concluyéndola gracias a cada una de sus aportaciones.

Y aquí os dejamos la muestra de la creatividad de los residentes del centro.

 «Leamos, brindemos, vivamos».

Erase una vez…en un precioso día de gran alegría y felicidad paseábamos por un gran parque lleno de flores y árboles.

Éramos un matrimonio joven y en ese momento yo estaba embarazada. Ya estaba de cinco meses.

Sentados en un banco le decía a mi marido lo feliz que estaba esa mañana tras haber soñado con nuestro bebé esa misma noche. Íbamos a tener una niña, justo lo que ambos deseábamos.

Todavía no sabíamos nombre, dudábamos entre Vera y Ainhoa, aunque el nombre de Diana también nos gustaba.

En la familia todos eran niños y esta sería la primera niña de la familia.

Justo en ese momento había unos niños jugando con sus padres y sin darnos cuenta entablamos conversación.

Resulta que una de las niñas se llamaba Diana y cuando la llamaban resonaba su nombre en nuestros oídos tan bonito que justo ahí decidimos que nuestra niña se llamaría Diana.

Los meses se pasaron rápido y di a luz a la niña más bonita del mundo. Naciste preciosa, eras como una muñequita. Nunca había visto una niña tan bonita como tú. ¡Qué voy a decir yo, que soy tu madre!.

Tu infancia llenó de felicidad nuestro hogar. Siempre fuiste una niña muy estudiosa, responsable, simpática, siempre rodeada de amigos en un ambiente saludable…

 Y llegó la adolescencia, con todo su pavo; y la época de la universidad, y la del amor.

Y tras varios amores, idas y venidas… encontraste al gran amor de tu vida.

Cada vez que os veo juntos me traslado a mi juventud  recordando mis inicios con tu padre. Y ahora no me puedes hacer más feliz con la noticia de que vas a ser madre.

Solo puedo decirte que ojalá seas tan feliz como lo fui yo con vosotros, que el bebé que esperas te ilumine la vida como lo hiciste tú con la mía y que en tu futuro solo quepan sonrisas.

Te quiere. MAMÁ.

Y COLORÍN COLORADO… ESTE CUENTO SE HA ACABADO!!

Leamos, brindemos, vivamos
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