El día de la gran fiesta Madrileña

El 15 de mayo es el día de la gran fiesta madrileña.

Y en la agenda de Residencia La Pinarilla no podía faltar la celebración de un día tan especial.

A penas se nos ha pasado la resaca de La Feria de Abril y nos apuntamos a una nueva fiesta.

Empezamos el día desayunando unas deliciosas porras. A los mayores se les cambió las caras ante la sorpresa del desayuno que tanto deseaban. Todos los domingos desayunan churros, pero la mayoría de ellos ansiaban poder degustar las porras.

A lo largo del día dado la festividad de que se trataba, se les ofreció un menú muy castizo que consistía en riquísimos platos de la cocina típica madrileña.

Además de que todo estaba riquísimo, los usuarios valoraron de forma muy positiva que se les tuviese en cuenta sus intereses culinarios, puesto que la elección de los platos fue resultado de sus gustos y preferencias.

Callos a la madrileña, sopa castellana, pinchos morunos, patatas a la brava, barquillos, rosquillas… todo una explosión de sabores.

Mucha gente se iría a comer de romería a la Pradera  gallinejas, entresijos y chicharrones, pero en nuestro centro os podemos asegurar que el menú no desmerecía al respecto.

Durante la semana los mayores realizaron diferentes dinámicas sobre la temática de San Isidro. Se hizo un recorrido histórico sobre el Santo Labrador, sobre Santa María de la Cabeza y todas las historias, leyendas de sus vidas y milagros sobre aguas y manantiales.

O ahijada tan divina como el milagro enseña

pues sacas agua de peña, milagrosa y cristalina,

el labio al raudal inclina y bebe de su dulzura.

Que San Isidro asegura que si con fe bebieres

Y calentura trajeres volverás sin calentura’.

Además, a través de las tradiciones de esta festividad, pusieron en activo la reminiscencia recordando anécdotas de sus vidas.

Muchos compartieron sus experiencias en la pradera, rellenando botijos del agua sagrada, asistiendo a la Hermita, comiendo manzanas de caramelo…

Durante la dinámica podían percibir el sonido del organillo y el  olor a garrapiñadas, encurtidos y a las parrilladas a base de chorizo, morcilla, chuletas, alguna butifarra… que ofrecían los puestos.

Recordaban los barquillos y los palos de regaliz. Las rosquillas tontas, las listas, las francesas y de Santa Clara…

Felisa presumió orgullosa de numerosos premios que recibió con su marido y pareja de baile en concursos de Chotis de la Comunidad de Madrid.

Otra de las dinámicas se centraba en un elemento empleado en SAN ISIDRO: los abanicos. Nuestros mayores aplicando todo su ingenio decoraron preciosos abanicos que lucían orgullosos.

Dado su gran potencial y creatividad confeccionaron unos preciosos claveles para el gran día.

El día 15 de mayo se engalanaron con pañuelos, claveles, mantillas, parpusas… no faltaba detalle.

Nuestros mayores convertidos en chulapos y chulapas celebraron con alegría y emoción la fiesta del santo patrón de Madrid. Juntos cantamos y bailamos (sin salir de la baldosilla).

Por la tarde pudieron degustar las típicas rosquillas acompañadas de una deliciosa horchata y a continuación pudieron disfrutar de la proyección de una de las verbenas más conocidas como es la VERBENA DE LA PALOMA.

No cabe duda que hicimos de este día un precioso recuerdo.

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